Luis Arce del partido de Evo Morales virtual ganador de elecciones presidenciales en Bolivia

Hasta la medionoche del domingo, Arce había obtenido más del 52% de los votos frente al 31% de su principal contrincante, el expresidente Carlos Mesa.

Ante el conteo “A boca de urna” Luis (Lucho) Arce, se proclama ganador de la Presidencia en Bolivia

El candidato del Movimiento al Socialismo (MAS), Luis Arce, habría ganado las elecciones presidenciales de Bolivia en primera vuelta con el 52,4% de los votos, reveló una encuesta a boca de urna realizada por la empresa Ciesmori y que fue dada a conocer en la señal televisiva Unitel.

De acuerdo con el estudio, que se reveló recién a medianoche, el candidato de Comunidad Ciudadana, Carlos Mesa, habría quedado en un lejano segundo lugar con el 31,5 %, mientras que el líder ultraderechista Luis Fernando Camacho, habría obtenido el 14,1 %.

Para ganar en primera vuelta, Arce necesitaba el 50 % más uno de los votos, o el 40 % pero con una diferencia de por lo menos 10 puntos con respecto al segundo lugar.

Un rato antes de que se conocieran estas cifras, el vocero del Movimiento al Socialismo (MAS), Sebastián Michel, había pedido terminar con el retraso en torno a los resultados de las elecciones presidenciales y reconocer que el candidato de esta fuerza política había ganado con más del 45 % de los votos.

Por su parte el expresidente Evo Morales, desde su exilio en Argentina, celebró la victoria de su partido.

Luis Arce fue visto como “el delfín” de Evo Morales tras el anuncio de su candidatura,
tuvo al expresidente como su jefe de campaña

Trayectoria de Arce

Nacido en 1963 en La Paz en una familia de profesores de escuela, Arce estudió Economía en Bolivia, hizo una una maestría en Reino Unido y de regreso a su país comenzó a trabajar como funcionario en el Banco Central de Bolivia (BCP), donde se desempeñó en diferentes cargos.

Junto a su trabajo en el BCB, se dedicó también a la docencia e impartió numerosos cursos en universidades de Bolivia, como de EE.UU. y América Latina, entre ellas Harvard, Columbia o la Universidad de Buenos Aires.

En diferentes oportunidades, Arce resaltó que durante todo ese periodo, entre la década del 80 y 90, mantuvo sus ideas socialistas pese a que en Bolivia predominaba el consenso neoliberal en la política y en la academia.

Por ello es entonces el académico y funcionario público formó parte de grupos de análisis político y realizó diferentes publicaciones en revistas especializadas durante todo ese tiempo.

Si bien era una persona que se declaraba de izquierda en aquel entonces, tampoco era considerado un marxista ortodoxo ni un militante comunista tradicional.

De hecho, durante esos años, fue adquiriendo y otorgándole importancia al estudio de la macroeconomía.

Luego volcaría esa experiencia e ideas en los borradores del programa de gobierno del partido que en 2005 se proponía encumbrar a un cocalero en la máxima magistratura de Bolivia.

Arce fue el brazo derecho de Evo Morales

Tras el ascenso al poder de Morales, fue nombrado en 2006 ministro del entonces Ministerio de Hacienda que tres años después se convertiría en el Ministerio de Economía y Finanzas Públicas.

Al frente del Ministerio, Arce promovió medidas para incentivar el mercado interno, la estabilidad cambiaria y la promoción de políticas de industrialización de los recursos naturales.

Desde su puesto como uno de los ministros clave de un gabinete con muchos alfiles políticos, el economista debía preocuparse por la estabilidad macroeconómica, el déficit fiscal y la ampliación de las reservas internacionales mientras el resto de sus colegas estaban dedicados a tiempo completo a hacer frente a la grave crisis política que tuvo contra las cuerdas a Evo Morales en sus primeros años de mandato.

Pero tal vez una de sus medidas más importantes y controversiales fue una serie de “nacionalizaciones”, principalmente la de los hidrocarburos cuya recuperación Arce consideró como uno de los pilares sobre los que se sustentó la economía de Bolivia en todos estos años.

El incremento de las reservas internacionales, la ampliación de la clase media y, sobre todo, la seguidilla de gestiones en las que el país quedó entre los de mayor crecimiento económico de la región provocaron que desde el gobierno de Morales se impulse la idea del “milagro económico boliviano”.

Narrativa que, desde luego, era rechazada por los opositores de ese entonces y ahora por el saliente gobierno de transición de Jeanine Áñez, cuya versión de la historia pone en duda que se haya reducido la pobreza de forma real y argumenta que Arce desperdició el momento de mayores ingresos para la economía boliviana gracias a los precios altos de los hidrocarburos y minerales.

Otro de los cuestionamientos realizados es que el anterior gobierno no cumplió su promesa de diversificar la economía e industrializar los recursos naturales, sino que tras casi 14 años dejó al país igual de dependiente de las materias primas exportables.

Su retorno a la presidencia

Tras sufrir un cáncer de riñón, renunció al cargo en 2017, y tras una larga recuperación en Brasil, regresó a Bolivia y volvió a asumir el puesto hasta la renuncia de Evo Morales hace casi un año.

En enero pasado, el MAS lo nombró como su candidato a la presidencia (con el excanciller David Choquehuanca como compañero de fórmula) para las elecciones que se programaron inicialmente para mayo y luego fueron pospuestas para septiembre y luego nuevamente aplazadas a octubre por la pandemia de coronavirus.

Su nominación provocó cuestionamientos incluso dentro del mismo partido, por el hecho de que Arce proviene de la clase media urbana y no de las organizaciones sindicales y campesinas que componen gran parte de las bases del MAS.

En el momento de anunciarlo como candidato, Evo Morales destacó que Arce era el hombre capaz de “garantizar la economía nacional”.

El expresidente recordó los logros que atribuye a su gestión como el crecimiento económico para sustentar la decisión tomada.

Hasta la medionoche del domingo, Arce había obtenido más del 52% de los votos frente al 31% de su principal contrincante, el expresidente Carlos Mesa.

Como plan de gobierno ha promovido la defensa de las empresas estatales, de los recursos naturales del país y trabajar para volver a las tasas de crecimiento que tuvo Bolivia cuando fue ministro de Economía.

Sin embargo, su perfil más bien técnico y el haber hecho carrera a la sombra de personajes mucho más carismáticos como Morales o el exvicepresidente Álvaro García Linera son elementos que sus detractores destacan como factores en su contra.

Con Informacion de: BBC Mundo/RT

¡Gracias #Bolivia!

Publicado por Lucho Arce en Domingo, 18 de octubre de 2020

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